Un giorno tristissimo…

Se nos va el técnico que nos devolvió a un Mundial después de 36 años y con ello trajo la ilusión.

Don Ricardo Alberto Gareca Nardi nos dijo finalmente adiós y tras casi siete inolvidables años al mando de nuestra querida Blanquirroja no solo nos brindó victorias, sino que también esperanza y fundamentalmente dignidad, después de casi tres décadas de decepciones, derrotas y profundas humillaciones. A partir de hoy, la Selección queda desamparada a su suerte, la que, hasta antes del Profesor Ricardo, nunca fue la mejor.

Una final de Copa América ante Brasil en el Maracaná, una clasificación al Mundial tras treinta y seis años y una trágica derrota en los Play Off para el Mundial de Catar, no son los únicos eventos resaltantes del trabajo de Don Ricardo Gareca, sino que, tras muchos años, la Selección pudo ser un equipo reconocible en nombres, juego y actitud. No nos hizo el mejor equipo del planeta ni mucho menos de Sudamérica, pero sí una buena escuadra capaz de hacerle frente a quien sea. De poder ganarle a Colombia en Barranquilla, así como de poder perder con Australia de cara a una clasificación al mundial que se discutió hasta el último minuto, y que, para muchos de nosotros – hartos de años de intrascendencia – ya es bastante.

Se fue sin ir a otro Mundial, pero con dignidad y trascendencia, perdiendo después de ciento veinte minutos en un partido que dará que hablar en las sobremesas y borracheras por muchos años. Porque a final de cuentas, eso fue lo que consiguió El Tigre Don Ricardo con Perú, jamás ser intrascendente. Porque, aunque se habló poco de él cuando llegó, hoy no hay un solo peruano que no hable de su salida, sea que esté de acuerdo o que no. Que le vaya bien, Don Ricardo, y sepa que, con sus altos, y muy pocos bajos, lo que hizo con Perú fue sobresaliente y la gente, pese a todo, nunca olvida.

Ahora bien, quizás sea muy pronto, pero la función debe continuar y ya hay algunos nombres en el tapete. Desde los ofensivos y fundamentalistas Sampaoli y Becaccece hasta el defensivo y flemático Juan Máximo Reynoso.

Finalmente, en marzo del año 2023 arrancamos nuevamente el camino al Mundial, y hay que decidir lo más rápido posible. Si acaso por el fútbol ofensivo y eléctrico que es moda en la actualidad o de pronto por ese fútbol defensivo y organizado que, aunque no pareciera, fue el gran distintivo del equipo del Tigre. Un equipo que siempre recibió pocos goles y, por consiguiente, siempre estuvo cerca de poder ganar.

¿Apostamos por quién viene?

Que estén bien, pese a la enorme tristeza, chau.